¡Deja que tus hijos se hurguen la nariz! Aquí verás el por qué.

¿Por qué te debería de importar esto? Porque lavarte los dientes con mocos podría ser el futuro de la higiene dental.

Te cepillas los dientes y usas seda dental a diario. Dos veces al año le echas agallas y haces lo mejor para tomarte bien lo que tu dentista saque de tus dientes con su raspaje, zumbido y sus incomprensibles herramientas de tortura oral. Así que estamos tristes de desbaratar la siguiente noticia: la mejor defensa contra la caries puede no ser tu propia diligencia, mucho menos los tratamientos de fluoruro, sellantes o rellenos. De hecho lo que podría ser una buena defensa en contra de la caries es un poco más viscoso. Es el moco.

El moco, junto con la piel y las lágrimas, constituye nuestra primera línea de defensa contra la enfermedad. Forman una barrera física contra los gérmenes invasores. Proteínas cruciales en el moco llamada mucinas salivales, protegen nuestros dientes de un tipo de bacteria que es responsable de causar caries, conocido como Streptococcus Mutans, según un estudio publicado este año en la revista “Applied and Environmental Microbiology”. A diferencia de la pasta de dientes y el enjuague bucal, que matan las bacterias, las mucinas impiden que las bacterias se agarren a los dientes y secreten el ácido que perfora los orificios a través de la superficie externa dura del diente o esmalte. Ahora, los investigadores que dirigieron el estudio testan experimentando con moco sintético que se podría agregar a la pasta de dientes o goma de mascar. ¿Alguien quiere chicle?

Tan grosero como suena el moco sintético podría ir más allá de la prevención de caries. Los estudios sugieren que las mucinas también pueden ser una buena defensa contra una infección respiratoria, las úlceras estomacales e incluso el VIH, por ejemplo. Puesto que las mucinas no matan a las bacterias (simplemente evitan que las bacterias causen daño), son vistas por algunos como una mejor alternativa a antibióticos, que pueden matar no sólo las bacterias dañinas, sino también ciertas bacterias útiles, posiblemente permitiendo que las capas más peligrosas tomen su lugar. Esto significa que la mucina sintética podría ofrecer una alternativa menos intrusiva, utilizada “no necesariamente para resolver infecciones, sino para estabilizar o prevenir la infección”, dice Katharina Ribbeck, profesora asistente en el departamento de ingeniería biológica del MIT, coautora del estudio con Erica Shapiro Frenkel, Ph.D. Estudiante en su laboratorio.

FUENTE: www.ozy.com

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